VAK – ‘Aedividea’ (2015)

VAK es una banda joven parisina fundada en 2008, que se estrena con su primer disco Aedividea, publicado a principios del pasado mes de septiembre. En realidad no se trata de un trabajo de este 2015 como tal, sino de una recopilación de temas aparecidos en dos EPs anteriores: Vak, publicado en 2012, y Aedividea, de 2014.
VAK practican un rock experimental bastante cercano a las corrientes Zeuhl o RIO, de influencias jazzísticas reducidas, pero incorporando matices del post-rock, del space-rock y del metal, lo que genera una mezcla bastante interesante. No es difícil adivinar que del grupo del que se nutren principalmente es de Magma. De hecho, el miembro fundador es el batería, como suele ocurrir en muchas bandas de este subgénero, y se le nota la influencia de Christian Vander. Al batería, de nombre Vladimir Mejstelman, se le unen para completar la formación: Aurélie Saintecroix a la voz, Juliette Drigny a la flauta travesera, Joël Crouzet al bajo (Franck Varnava en los temas correspondientes al EP de 2012), Thomas Bourgenot a la guitarra y Alexandre Michaan a los teclados y sintetizadores.

a3946158688_10
Centrándonos en lo musical, en líneas generales, esta obra suena a unos Magma de extravagancia diluida, con una sonoridad más cercana al rock. La pomposidad de éstos deja paso aquí a un extra de oscuridad, siendo la sección rítmica igualmente compleja y fundamental en la obra, aunque enfocada de un modo más bien semejante al de Tool. En cuanto a las voces, que son el sello de identidad de Magma y donde reside la principal dificultad para un “escuchante” novel, en VAK se presentan con un uso similar aunque sin articular palabras (ni en kobaïano, ni en ningún idioma), y sirven de apoyo a las melodías de guitarra o teclado, sin entender esto como algo malo o simple, pues la voz es la que da un plus de intensidad expresiva. Por todo lo comentado, este disco puede resultar especialmente útil para aquéllos que quieran adentrarse en el universo Zeuhl, pero que todavía les resulte algo indigesto.

El disco abre con ‘Ijkl’, mostrando ya desde el principio el peso de la base rítmica y las tonalidades oscuras. Comienza con una contundente línea de bajo en 9/8 a la que se suman la guitarra, la batería y el piano eléctrico para definir rápidamente el sonido del grupo. La voz de Aurélie Saintecroix aparece más tarde para realzar a las melodías del teclado o de la guitarra, siguiendo sus mismas notas. Hacia la mitad del tema, teclado y voz comienzan a repetir insistentemente una misma nota, siguiendo un ritmo aparentemente aleatorio. Este paisaje histérico e inquietante sirve de base para el original solo de guitarra que se desarrolla hasta el final de la canción, y que da paso a un potente riff de guitarra, otra vez en 9/8, y a un corto solo de teclado. La pieza se termina con un ambiente tranquilo a la par que siniestro. Buen tema de inicio, pues muestra brevemente todos los terrenos en los que se puede mover la banda.

El segundo corte es el más largo de todos, con 14 minutos, y el que da título al álbum, por lo que se puede suponer que estamos ante uno de los temas más importantes. Comienza con un pasaje bello y tranquilo, adornado por una excelente melodía de la flauta travesera. En este tema, el uso de la voz es bastante más parecido al de Magma, sobre todo en las secciones más rápidas. Un intenso solo de flauta ocupa la parte central del tema, todo acompañado siempre por una exquisita batería, tocada con un gusto tremendo. El final es bastante más común, pero no por ello peor. Efectivos riffs de guitarra, potentes sintetizadores, y otro final tranquilo, hipnótico y bellísimo, a pesar de la complejidad rítmica.

Nos encontramos ahora ante ‘Alzh’, tercer tema y uno de los más impactantes. Una breve y calmada introducción precede a un corte abrupto, a partir del cual el tema se convierte en algo trepidante. Potente base rítmica y rápidos teclados acompañan a otra genial aparición de la flauta. En el tercer minuto se encuentra uno de los momentos más geniales del álbum: teclado, bajo y guitarra pasan a marcar el compás, mientras la batería se dedica a salirse de tiempo a su antojo y a doblarnos la mente a nosotros, los “escuchantes”. Tras esto sigue una potente melodía marcada por la voz, todo en tono muy oscuro. El resto del tema no es menos interesante, y viene marcado por secciones rápidas y más brillantes apariciones de la flauta y de la voz. La outro ambiental viene bien para tomar un respiro, aunque parece demasiado larga para lo que aporta.

El cuarto tema, ‘Zeom’, es el más cercano al post-rock, por el sonido y la forma de tocar de la guitarra, al menos en la primera mitad, porque la segunda supone otra “explosión creativa”, con geniales y extravagantes melodías de flauta, frenéticos ritmos, geniales teclados y otro gran final, con una interesante cadencia en la que los instrumentos se van desvaneciendo poco a poco.

‘Ellien’, el quinto corte, es el más corto de todos, y uno de los más directos. En la misma línea que hasta ahora, no supone nada nuevo dentro del álbum (ni lo pretende, ni lo necesita). La batería, otra vez, es sencillamente genial, y vuelven a aparecer unas líneas de guitarra propias de otros estilos de rock más convencionales. En la segunda mitad del tema, tras volver a deslumbrar la batería yéndose completamente de ritmo, y consiguiendo crear el mismo efecto que en ‘Alzh’, hay un solo de teclado muy oscuro y potente, que da paso a otra trepidante sección rítmica, con la que finaliza el tema.

El disco cierra con ‘Periscopy’, que tras un potente riff inicial, se presenta con una sección muy original y pegadiza, pese a la complejidad rítmica. Esto es algo digno de los más grandes del género. El resto del tema se mueve entre más paisajes oscuros, más brillantes apariciones de la flauta. Un pausado e interesante solo de guitarra sobre unas atmósferas vocales precede a la eclosión final de la obra: un magnífico riff de guitarra en el que el batería (otra vez) se expresa a su antojo, libremente, jugando con nuestra percepción del ritmo.

En resumen, teniendo en cuenta la enorme cantidad de material musical al que estamos expuestos hoy en día, éste es un disco que, realmente, vale mucho la pena descubrir. De vez en cuando viene bien, y hasta es positivo, dejar de prestar un poco de atención a las grandes bandas consolidadas, y escarbar un poco en la superficie de la escena musical para conocer nuevas propuestas, porque muchas veces podemos llevarnos una sorpresa, como en el caso de estos franceses. Y es que es con estas sorpresas con las que uno abre la mente un poco más, y aunque sea inconscientemente, se predispone a ampliar sus horizontes musicales.

TRACKLIST:
1. Ijkl
2. Aedividea
3. Alzh
4. Zeom
5. Ellien
6. Periscopy

NOTA: 9/10

Escrito por: Aser Nova Benítez

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s