Steve Hackett – ‘The Night Siren’ (2017)

El ADN de Steve Hackett ha mutado definitivamente. Sus propios clichés han evolucionado y se han visto modificados de forma que se puede dividir con facilidad en su discografía. Siendo este su vigesimoquinto disco de estudio, no puede sorprendernos que el sonido del ex-Genesis no sea el mismo de Spectral Mornings o Defector.

Tras su doloroso divorcio en 2007, la carrera de Steve Hackett ha resultado ser una de las más rentables de la escena progresiva inglesa, estando todavía embarcado en una extensísima y fructífera gira de tributo a su tiempo en Genesis. Tanto, que sus lanzamientos de estudio se han visto eclipsados por su propio tributo. Si Wolflight (2015) fue un disco lleno de claroscuros y falto de una dirección clara, The Night Siren (2017) mejora levemente la media respecto al anterior, centrándose en la world music como elemento conductor y estético, que no estructural ni concienzudo.

Por desgracia, el LP arranca con el peor tema del conjunto. ‘Behind the Smoke’ es una revisión más del sabor Eastern post-Kashmir, que parece ser un terreno obligado a pisar por toda banda últimamente. Deja ver, además, que la producción de Wolflight no fue un tropiezo, sino que la magnificación de la percusión y la sobreabundancia de orquesta de cuerdas en su registro más grave son totalmente deliberados, y que se han convertido en uno de los dejes estilísticos que han ocupado el lugar del riff Taurus-driven de Clocks o Slogans.

La sorpresa llega con el segundo corte, ‘Martian Sea’. Salto estilístico, este tributo a la escuela Beatles no tiene miedo a pisar el acelerador y, por primera vez en años, la batería deja de ser un efecto de pedalera magnificado sino que es ágil y melodiosa. Nick D’Virgilio graba los parches en ‘Martian Sea’, y lleva a preguntarse a uno si Gary O’Toole es lo que Hackett necesita al motor de la máquina.

‘Fifty Miles from the North Pole’ es una de las dos canciones del disco inspiradas en sus múltiples viajes. Pasando de James Bond al riff pesado escuela Wolflight o Wild Orchids, es uno de los momentos más poco inspirados del disco, además de inconexo.

‘El Niño’ supone una gran mejora respecto lo anterior. Revisitando por enésima vez Please Don’t Touch, Hackett construye una cinematográfica pieza cargada de dramatismo y tensión. Breve, pero concisa, es uno de los puntos álgidos de The Night Siren, y no en vano es una de las tres elegidas como representantes del último trabajo en su repertorio.

Si ‘El Niño’ supone un relámpago golpeando la tierra, ‘Other Side of the Wall’ es la nube de polvo que se levanta tras el mismo. Sosegada y atmosférica, aunque menos brillante que su anterior propuesta unplugged ‘Loving Sea’, Hackett se deja llevar por los sonidos acústicos para elaborar una elegante melodía que aporta el reposo necesario llegados a la mitad del LP.

‘Anything but Love’ es quizá el tema más ecléctico del disco. Nos recuerda el breve supergrupo Squackett, dejándose empapar por el AOR más radiofónico, pero con una ligerísima pincelada étnica y un crescendo propio de Darktown.

El segundo corte inspirado en el turismo de Hackett, ‘Inca Terra’, es mucho más acertado que ‘Fifty Miles from the North Pole’. Sonando a ratos a ‘Star of Sirius’, a ratos a ‘Camino Royale’, dejando clara la referencia étnica pero sobre una base armónica netamente británica, conforma junto a ‘Loving Sea’ el minutaje más brillante de su discografía post-divorcio.

Llegados a ‘In the Skeleton Gallery’, el adelanto del disco, el trabajo en los teclados de Roger King y su elección en cuanto a sonidos empieza a mostrar signos de agotamiento. Las gravísimas cuerdas frotadas junto a la sobreproducida percusión le hacen un flaco favor al tema. ‘In the Skeleton Gallery’ podría haber aparecido perfectamente en Wolflight, aunque tiene un ligero punto más fusionero dada la aportación de Rob Townsend.

Steve Hackett sigue sin dar con la tecla de su propia identidad. El resultado es, a rasgos generales, mejor que Wolflight, aunque los buenos momentos brillan menos en The Night Siren. Si ambos discos se fusionaran y recortaran, podría dar lugar a una de las mejores obras del guitarrista en mucho tiempo.
Llegados a este punto, hace falta con urgencia una renovación de personal como la vivida tras Defector, y una producción mucho más honesta y sensata. Eso, y recuperar el pulso a la hora de desechar ideas. Pero poco a poco se va acercando.

 

Texto: Miguel González Sánchez

Tracklist:
1.    Behind the Smoke
2.    Martian Sea
3.    Fifty Miles from the North Pole
4.    El Niño
5.    Other Side of the Wall
6.    Anything But Love
7.    Inca Terra
8.    In Another Life
9.    In the Skeleton Gallery
10.    West to East
11.    The Gift

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